“Joven fui”, expresó el salmista, y yo puedo decir lo mismo.
Durante mi juventud enfrenté muchas de las luchas, dudas y decisiones que hoy viven la mayoría de los jóvenes. Sin embargo, cuando tuve mi encuentro con Jesús, pude conocer al Dios invisible y encontré la claridad y la dirección que tanto necesitaba.
Quizá tu también te has hecho preguntas como estas: ¿Que debo estudiar? ¿Acepto este trabajo? ¿Será esta la persona con la que debo compartir mi vida? ¿Hago este viaje mejor esperar? ¿Cuál es el propósito de Dios para mí?
A través de estás páginas descubrirás que solo Dios conoce con absoluta certeza el mejor camino para tu vida. Al aprender escuchar su voz y entregarle por completo tu vida, recibirás dirección para cada decisión y encontrarás el propósito para el cual fuiste creado.
Dios esta levantando una generación sin limites. Mi oración es que tu seas parte de ella.
César Castellanos